Katherine Weymouth, directora del Washington Post, tenía previstas una serie de cenas en su casa en las que hasta por 250 mil dólares el diario ofrecía a lobistas acceder a "esos pocos poderosos": funcionarios del gobierno de Obama, miembros del Congreso y los propios editores y reporteros del periódico, reportó el sitio web Politico.
Las cenas fueron publicitadas en un folleto de marketing que Weymouth asegura que ni ella ni la redacción revisaron. El reporte inicial de Politico sobre estos "salones" provocó de inmediato un alboroto en el diario. El director ejecutivo, Marcus Brauchli, dijo que estaba “horrorizado” con el plan y pasó buena parte del día explicando a otros medios que los periodistas del Post no estaban a la venta.
Weymouth, quien dijo que que el folleto "tergiversó completamente" lo que estaban tratando de hacer, ha sido objeto de una creciente presión para encontrar nuevas fuentes de ingresos, explica Howard Kurtz, del Washington Post. La directora insiste que el periódico —con pérdidas de 19,5 millones de dólares en el primer trimestre de 2009— estima que el reunir a a figuras destacadas de la capital estadounidense es una posible fuente de ingresos, añade Politico.



El negocio es el megocio
Es una muestra más de lo que hacen y piensan los empresarios de los medios de comunicación y que dista mucho de lo que hacen y piensan los periodistas trabajadores. A los primeros les importan las ganancias y son capaces de sacrificar, cuantas veces sea necesario al periodista que no les reditúe ganancias.
Enviar un comentario nuevo