Tras la visita a Quito de una delegación, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestó “su profunda preocupación” por un proyecto de ley que permitiría controlar la información y el contenido de los medios de comunicación.
En respuesta, el secretario de Comunicación ecuatoriano aseguró que el gobierno de Rafael Correa se llevó una “muy mala impresión” de la SIP en la reunión que tuvieron representantes de ese organismo con funcionarios de gobierno, añade EFE. Según el ministro, para la SIP "la única ley es la que no existe”, con lo que las autoridades no están de acuerdo.
A juicio de la SIP, los tres proyectos de ley de comunicación que discute la Asamblea Nacional ecuatoriana contemplan el control del gobierno sobre los contenidos de los medios y dan pie para reprimir a periodistas críticos e investigadores.
El presidente Correa —que mantiene una tensa relación con varios medios— insiste en que es necesario regular a la prensa mediante una ley, en particular para evitar lo que considera excesos y abusos. “No se hagan ilusiones […], van a tener una ley porque no hay libertad sin responsabilidad y deben ser responsables”, dijo el mandatario en su enlace sabatino, citado por El Comercio.
En un editorial, El Tiempo advierte que el clima de tensiones sólo termina por perjudicar al país. “Los continuos roces y polémicas entre el mandatario y algunos canales de televisión y periódicos muestran que el clima de mutua suspicacia se acentúa en [Ecuador] y ello no es de ninguna manera útil y positivo para el irrestricto respeto a estas fundamentales libertades que tienen que ver con la vigencia democrática en su más cabal expresión”, dice El Tiempo.



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