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Blog PERIODISMO EN LAS AMERICAS

¿Cómo producir noticias para jóvenes lectores? Lecciones del periodismo hecho por y para niños en Brasil



¿Usted recuerda su primer contacto con el periodismo? ¿La primera vez que abrió un periódico impreso, que vio un noticiero televisivo o le causó impacto una noticia? Para la mayoría de las personas, esos recuerdos se remontan a la infancia - un indicio de que los niños también son parte de la audiencia del periodismo, aunque los adultos que lo producen raramente toman eso en consideración.

“Los niños y adolescentes tienen contacto con el periodismo al igual que todas las personas, somos nosotros los que no nos percatamos”, dijo al Centro Knight la investigadora Juliana Doretto, una adulta especialista en medios, periodismo e infancia. “Ellos también prestan atención a las noticias en la televisión, escuchan las noticias en la radio. Su consumo de noticias es muy parecido al nuestro, somos nosotros los que no hablamos con ellos al respecto”.

En Brasil, los suplementos infantiles en grandes periódicos fueron durante mucho tiempo la puerta de entrada de los niños al periodismo impreso y el principal espacio de desarrollo del periodismo infantil y juvenil en el país, según Doretto.

Estos suplementos, sin embargo, son cada vez más escasos. Este es un síntoma de la crisis de los impresos y de la poca importancia que se le da al público infantil por parte del periodismo profesional, analizó la investigadora, quien también es profesora de periodismo en la facultad Fiam-Faam, en São Paulo. Ella, que trabajó en Folhinha - el suplemento infantil del Folha de S. Paulo que dejó de publicarse en papel en 2016 después de estar 52 años en circulación -, afirmó que es frecuente que los periodistas consideren al periodismo para niños algo de menor importancia.

“El periodismo infantil sigue todos los cánones en los que se basa el periodismo como lo entendemos hoy. Investiga, aplica técnicas periodísticas, tiene un método de investigación como en otras esferas periodísticas”. La diferencia en relación al periodismo hecho para adultos es solo el público objetivo.

“Dirigirse a ese público lector requiere pensar en temáticas que tengan sentido para ellos. De este modo, debemos abordar los asuntos y problemáticas que sean parte de la cotidianeidad de los niños y adolescentes”, enfatizó la investigadora.

Trump, Kim y los niños

Folha explicó al Centro Knight que el suplemento Folhinha dejó de publicarse “para ahorrar costos y por falta de anunciantes” y señaló que continúa publicando “periodismo dirigido a niños y adolescentes - y sus padres” en sus blogs sobre maternidad, relación entre padres e hijos, literatura infantil y juvenil y en sus suplementos de salud. 

Si bien los grandes periódicos brasileños han dejado de imprimir los suplementos dirigidos a este tipo de público, desde 2011 un periódico impreso se ha dedicado exclusivamente a llevar noticias de Brasil y del mundo a niños y adolescentes. El diario Joca llega a sus suscriptores cada 15 días, además de publicar artículos noticiosos diariamente en su sitio.

El encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-Un; el encarcelamiento del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva; y hasta el escándalo del uso de datos de usuarios de Facebook por la empresa Cambridge Analytica en las últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos fueron portada de ediciones de Joca.

“Leemos periódicos de todo el mundo para traer conocimiento del mundo entero”, dijo al Centro Knight la empresaria Stéphanie Habrich. Ella es la creadora y directora de Joca, cuya redacción está en São Paulo, donde trabaja un equipo de 15 personas de la editorial Magia de Ler. “Desarrollamos muchos temas que a ellos [niños y adolescentes] les gustan, pero también temas que necesitan entender y por los cuales se interesan”.

Ella citó el reportaje de portada de la edición del comienzo de junio, sobre la huelga de camioneros que paralizó Brasil por casi una semana. “Ellos se preguntan ‘¿por qué mi padre no fue a trabajar hoy? ¿Por qué no voy a la escuela? ¿Qué está pasando en las estaciones de combustible?’, y nosotros les ponemos todo en contexto”. Según ella, el carácter explicativo de Joca también atrae a los adultos. “A los adultos les gusta leer el Joca, porque trae contextualización. ¿Por qué comenzó la huelga?, o ¿por qué comenzó la guerra en Siria? ¿Quiénes son los protagonistas y por qué? Cuando usted lee un periódico para adultos es difícil seguir las noticias si usted no lo lee todos los días. Usted pierde el hilo del asunto”.

De nacionalidad franco-alemana, Habrich llegó a Brasil a los ocho años de edad y creció leyendo los periódicos infantiles de sus países de origen. La pasión por el periodismo y por la educación y el recuerdo del papel que estas publicaciones tuvieron en su formación la llevaron a fundar en 2007 dos revistas impresas para niños de diferentes edades.

“Fracasé rápidamente”, contó Habrich con humor. Ella afirmó haber apostado por el modelo europeo, en el que los padres se suscriben a las publicaciones para niños. Este modelo no correspondió a la realidad socioeconómica brasileña, que presenta menor poder adquisitivo y menor penetración del hábito de lectura en comparación con Francia y Alemania, por ejemplo.

 

Joca nació, en consecuencia, con otro modelo de negocio. En vez de buscar suscriptores entre los padres, Habrich presentó el periódico a escuelas privadas para los hijos de clases élites. Muchas de ellas incluyeron a Joca en la lista de materiales didácticos obligatorios, garantizando la base de suscriptores necesaria para la sostenibilidad de la iniciativa, cuyos ingresos provienen íntegramente de las suscripciones. De la tirada actual de 18 mil ejemplares, el 90% va a las escuelas y el 10% para familias que se suscriben a Joca, presente en 23 de los 26 estados brasileños y en el Distrito Federal.

El diario llega hoy a unas 200 escuelas, 25% de estas son públicas, dijo Habrich. “La mayoría de las escuelas públicas reciben el contenido de Joca gracias a donaciones nuestras o hechas por inversionistas, aunque también tenemos historias increíbles de recaudación de fondos de la escuela comunitaria que hacen posible la suscripción a Joca”.

En cada edición impresa de Joca, hay disponibles en la plataforma en línea 70 ejercicios multidisciplinarios referentes al contenido de la publicación. Las tareas son utilizadas por profesores que trabajan con el periódico en el aula. El impreso también trae un suplemento, producido en asociación con una escuela de inglés, con versiones en este idioma de algunas noticias publicadas en el periódico, acompañadas de ejercicios de comprensión de texto.

Joca también empezará una colaboración con el diario Folha, el cual publicará los enlaces de los contenidos producidos por el sitio del diario para niños en su página principal.

A pesar de que Joca cumple un papel educativo, Habrich rechaza el adjetivo “didáctico” para describir al periódico. “Nunca quise dejar que Joca tenga cara de escuela. Todo lo que tiene cara de escuela es aburrido. Solo me involucré con las escuelas porque era la manera más fácil aquí en Brasil”, afirmó. “Yo diría que Joca es mucho más una herramienta de formación que un material didáctico”.

Esta formación es uno de los objetivos de Joca. “Ellos [los lectores] tienen hoy 10, 12 años, pero muy rápidamente serán líderes, las personas responsables de Brasil. Si queremos un Brasil más justo, tenemos que formarlos desde ahora”, dijo la directora del periódico.

La información fomenta el protagonismo y la ciudadanía de los niños, afirmó Habrich. “Hemos escrito sobre la crisis de los refugiados en varios Jocas. Un día recibimos una carta de una escuela en Mogi das Cruzes [municipio de São Paulo] diciendo que, por iniciativa de los niños, estos habían hecho un colecta de ropa donada y los R $300 que recaudaron fueron donados a refugiados sirios en São Paulo. Niños que supieron que existía un país llamado Siria, que estaba en guerra, y que niños de la edad de ellos estaban sufriendo, emprendieron esta acción. Por eso yo hablo del protagonismo de los líderes del siglo XXI”.

Las Voces de los Niños

La investigadora Doretto destacó la importancia de la participación de los niños en la producción del periodismo dirigido a ellos. “Parece medio extraño, pero a veces se hace periodismo infantil-juvenil sin que haya entrevistas con niños. Se habla con padres, con especialistas, pero no con los niños y eso sucede porque en general los niños son retratados así por el periodismo”, observó.

Juliana Doretto. (Captura de pantalla de YouTube).

Además de la relevancia de saber qué es lo que les interesa y escuchar sus puntos de vista sobre los temas tratados en el periodismo, “los niños tienen interés en escuchar a otros niños”, dijo Doretto.

El equipo que hace Joca integra a los niños en la producción del periódico con las figuras de reporteros y editores, lectores y lectoras de la publicación que son invitados o que mandan voluntariamente ideas de artículos o hasta textos ya listos. Entre estas colaboraciones está una entrevista que cuatro lectores de nueve años de edad hicieron a una investigadora brasileña sobre la Antártida y un reportaje hecho por un lector de 13 años de edad sobre el campamento montado por partidarios del expresidente Lula ante la sede de la Policía Federal en Curitiba, en el estado de Paraná, donde se encuentra preso.

Ya en su segundo año como lectora de Joca, Giulia Martins Rebelli, de ocho años, finalizó su experiencia como editora-niña. “Algunas personas creen que solo el adulto puede leer el periódico, que las noticias son solo para los adultos. Fue una idea muy buena hacer un periódico para niños, de ahí la gente se entera de las noticias”, dijo ella al Centro Knight. “Cuando yo aún no tenía a Joca, no sabía de casi nada. No sabía ni que existía Corea del Norte, solo que existía Corea del Sur. Ahora sé mucho más”.

La madre de Giulia, Fernanda Martins Rebelli, contó al Centro Knight que su hija supo por el Joca sobre la muerte de Stephen Hawking y propuso a la profesora dar una clase sobre el científico británico. También leyó sobre el centenario de Nelson Mandela y se interesó en saber más sobre la historia del líder sudafricano.

“Me parece increíble cómo [el enfoque de Joca] hace que los niños se interesen en asuntos de lo más diversos y genere una concientización en el niño, como la cuestión de combatir el prejuicio, por ejemplo. Giulia lo tiene muy claro en su cabeza”, dijo Rebelli, que creció leyendo el Estadinho, antiguo suplemento infantil del diario O Estado de S. Paulo y que dejó de circular en papel en 2013.

“Hay mucha gente pequeña que piensa en grande, como yo”, dijo Giulia, torciendo la nariz al saber que los diarios tradicionales brasileños daban nombres terminados en “inho” a sus cuadernos infantiles - además de Estadinho, de O Estado, y Folhinha, del Folha, hubo Globinho, del O Globo, también dejó de imprimirse en papel en 2013. “Podrían hacer un periódico para niños, con mejores noticias, que interesen y no aquellas noticias pequeñitas. Yo quiero aprender, no solo quiero estar frente a mi computadora”.

Niños en el noticiero

Según la investigadora Juliana Doretto, los niños tienden a impactarse mucho con las noticias que se refieren a otros niños, aunque se trate de una cobertura periodística hecha para adultos. “El niño ve el noticiero, no entiende lo que está pasando y siente miedo. Por ejemplo, lo que está ocurriendo en los Estados Unidos: mira un programa de noticias con la familia y ve a los niños enjaulados. Siente pena, tristeza, miedo y no conversamos con los niños de eso ni sobre las noticias”, dijo la investigadora.

En ese sentido, el periodismo hecho para niños puede ayudarles a comprender estos acontecimientos y situarlos en su realidad. “El periodismo infantil-juvenil sería un espacio para tratarlo, independientemente de si eso es importante para la formación escolar de los niños o no. Es importante para la formación de ellos como ciudadanos, como sujetos viviendo en sociedad. El periodismo está ahí para eso. Somos socios de nuestro público en el intento de comprender el mundo, somos uno de los canales que dan sentido al mundo para nuestro lector.

La red Wadada - News for Kids busca ser uno de estos canales para niños de 20 países, nueve de ellos en América Latina. Creada en 2004 por la organización holandesa de medios Free Press Unlimited, la red se basa en la exitosa experiencia de un noticiero diario para niños en la televisión pública de Holanda, en el aire desde los años 80.

Actualmente en la región hay programas de la red Wadada que están siendo producidos y transmitidos por canales de TV en Surinam, Perú, Nicaragua, México, Ecuador, Colombia, Argentina, Bolivia y Brasil - este último a través del programa Repórter Rá Teen Bum que transmite el canal Rá Tim Bum y TV Cultura, además disponible en YouTube. Chile debe unirse al grupo en septiembre, dijo Jan-Willem Bult, editor jefe de Wadada, al Centro Knight.

“Las personas que producen los programas son independientes”, afirmó. “Aunque formen parte de una red y tengan que respetar algunos estándares de calidad, tienen espacio para crear. Algunos programas son más hard news, otros son más una mezcla entre noticias y revista. Algunos plantean temas políticos en la agenda y a veces son criticados por sus gobiernos, otros evitan eso y están más enfocados en cuidar que los jóvenes puedan contar sus historias y dar sus opiniones”.

Al ser preguntado sobre por qué hacer periodismo para niños, Bult dijo que escuchaba con frecuencia esa pregunta y que su respuesta es siempre la misma: “¿Por qué no?”. Su argumento es similar al que expuso Doretto sobre el impacto de la cobertura periodística en la niñez y la importancia de presentar las noticias con una perspectiva más apropiada para la percepción infantil.

“Suelo decir que Wadada también busca reparar el daño que el periodismo tradicional causa en los niños”, bromea. “Si usted le muestra a un niño de ocho años de edad imágenes de un bombardeo en una calle en Siria, este puede pensar que mañana eso va a suceder en su calle. Entonces usted tiene que poner las cosas en perspectiva, ayudarle a entender la situación en Siria y la situación en su propio país”.

Bult también resaltó la pertenencia de los niños al mundo comandado por los adultos y el derecho de estos a ser informados para desempeñar un papel en el espacio público y de decisión política. “¿Por qué hay solo adultos decidiendo, si se trata del futuro de los niños?”, cuestionó.

Los temas abordados en los programas de la red Wadada por el mundo buscan corresponder a esos objetivos, dijo Bult, para quien las pautas relacionadas a derechos y medio ambiente son siempre buenas apuestas. “Es una misión muy profunda tratar las grandes cosas que son relevantes para los niños en sus vidas hoy y en el futuro y llevarlo a su nivel, y que se vuelvan relevantes para ellos. Y siempre digo que independientemente de lo que estamos llevando a la pantalla, siempre consideramos el factor alegría, un elemento de esperanza, algo positivo”.

Alfabetismo mediático desde la infancia

El combate a las noticias falsas, las llamadas “fake news”, es el tema del momento en el periodismo hecho para adultos. Considerando que el uso de YouTube y las redes sociales es cada vez más temprano entre niños cuyas familias tienen acceso a internet, fomentar la alfabetización mediática de niños y adolescentes es crucial y el periodismo para niños es un buen lugar para este aprendizaje.

Así piensa la profesora Doretto, que está desarrollando una investigación con adolescentes de 13 años sobre lo que esos jóvenes entienden por noticia. Ella afirmó que la idea de los adolescentes sobre lo que sería un contenido noticioso es muy diferente del entendimiento de un periodista adulto hoy. Para estos jóvenes, las noticias serían todo lo que es nuevo e interesante: el Twitter de un amigo, un video en YouTube.

Doretto señaló la diferencia generacional que marca la percepción sobre lo que es periodismo entre adultos, adolescentes y niños a finales de los años 2010. “Nuestra generación y las anteriores crecieron en un ambiente mediático en que la noticia era un lugar muy bien demarcado”. Entre los jóvenes que están creciendo con acceso a internet y redes sociales y también entre los adultos que hacen un uso intensivo de esos medios, las fuentes de información son cada vez más difusas y diversas del periodismo industrial, dice la investigadora.

Ella cree que el periodismo para niños y jóvenes puede ayudar justamente a demostrar lo que es, de hecho, el periodismo - los métodos, las técnicas y los procesos de elaboración de la noticia y del contenido periodístico.

Una edición de 2010 de Folhinha. (Blog de Folhinha).

No basta, sin embargo, decir que solo el periodismo profesional tiene valor, resaltó Doretto. “Tenemos que hablar sobre el método y también sobre los intereses de las empresas, para que ellos [los niños] entiendan lo que es el periodismo profesional y que este sigue ciertas técnicas, pero que conlleva sus propios intereses. Y que los niños deben hacer ese análisis con cualquier fuente de información que vayan a consultar, aunque no sea una fuente periodística tradicional. ‘¿Quién es ese youtuber, qué quiere, cuál es su idea, de dónde viene?’. Eso es alfabetización mediática”, explicó la investigadora.

Ella recuerda que, en el caso de Brasil, el derecho de los niños a la información adecuada a su grupo de edad está previsto en el Estatuto del Niño y del Adolescente. Por lo tanto, el Estado puede y debe exigir que las emisoras de televisión y radio, que son concesiones públicas, produzcan contenido informativo de calidad para niños. “Eso no es un favor para la niñez, es un derecho de ella, que el Estado podría reglamentar”, afirmó.

Doretto también señaló la parte de responsabilidad del periodismo tradicional en el actual ambiente de desinformación en las redes y también el descuido del público infantil y juvenil. “Me empezó a gustar el periodismo luego de leer Folhinha y Estadinho. Los niños de hoy no tienen acceso a eso. A ellos les gustan los YouTubers, porque es donde ven a niños y adolescentes”, afirmó. “No quiere decir que un adulto que no leyó el periódico cuando niño no va a interesarse por leer el periódico después, pero en general los lectores más frecuentes tienen acceso a diarios y productos noticiosos desde la infancia. El periodismo privado pierde esa oportunidad de conquistar a los lectores y atraerlos al periodismo. Y luego se quejan de las ‘fake news’”.

El Centro Knight contactó a O Estado de S. Paulo y O Globo para conocer las razones del cierre de sus suplementos infantiles y proyectos para jóvenes lectores, pero no recibió respuesta antes de la publicación de esta nota.




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