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Discutir sobre el futuro del periodismo no tiene sentido sin abordar las crisis convergentes del cambio climático, el avance del autoritarismo y la expansión de la IA — fuerzas que están impulsando un cambio civilizatorio para la humanidad.
Así comenzó la periodista pionera mexicana Carmen Aristegui su ponencia en el 19º Coloquio Iberoamericano de Periodismo(opens in new tab) que tuvo lugar en la Universidad de Texas en Austin el 19 de septiembre.
Estas crisis son determinantes para la humanidad y, por lo tanto, el periodismo debería responder a ellas, Aristegui dijo en conversación con Rosental Calmon Alves, director y fundador del Centro Knight para el Periodismo en las Américas, que organizó el Coloquio.
“El periodismo tendría que ensanchar sus espacios”, dijo. “Ensanchar los espacios para la discusión, ensanchar los espacios para el debate político y social de todos esos temas para la toma de decisiones”.
Aristegui también subrayó que se está produciendo una reorganización del orden mundial establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Líderes de corte populista llegan al poder por vías democráticas y, una vez ahí, buscan debilitar las instituciones que actúan como contrapeso, desde los poderes judicial y legislativo hasta los medios de comunicación. Aristegui describió este proceso como un guion que se está replicando.
“Dentro de este guion, dentro de estos esquemas políticos que lamentablemente están prevaleciendo, un factor fundamental son los críticos, son los medios de comunicación, son los periodistas independientes, son aquellos y aquellas que nos dedicamos a informar, que nos dedicamos a que la sociedad tenga ese valor fundamental que es la información”, dijo Aristegui. “El guion dice que hay que atacarlos”.
Y bajo ese guion, agregó, los medios han sido identificados como enemigos cuyas reputaciones deben ser destruidas.
En su país, por ejemplo, esas maneras de callar llegan a extremos como los asesinatos. México lidera la lista de países más peligrosos(opens in new tab) para ejercer el periodismo.
Y por si fuera poco, dijo, a todo esto se agrega el factor de la IA, la cual está impulsando un cambio global de paradigma. Aludió a las discusiones hechas durante el Simposio Internacional de Periodismo(opens in new tab) — conferencia también organizada por el Centro Knight y que precedió al Coloquio — en las que expertos en IA contrastaron los beneficios de la tecnología con(opens in new tab) con sus zonas “oscuras”, las cuales pueden poner en jaque a la misma humanidad.
“El conjunto de cosas nos llevan, mi querido Rosental, a la discusión nuestra de qué demonios hacemos aquí”, Aristegui dijo. “De, ¿qué nos toca hacer? De, ¿cuál es el papel de los periodistas?”.
Para Aristegui, la respuesta está en poner al ser humano al centro de la labor periodística.
Sí, el periodista debe seguir informando sobre el día a día, como por ejemplo, quién lidera las elecciones en Brasil(opens in new tab) o qué dicen los candidatos. Pero también, dijo, debe hablar de cómo las redes sociales y el abuso de la tecnología afectan las democracias.
“Todo lo que significa la condición humana tiene que estar al centro como el punto principal en torno a lo que tiene que girar lo demás”, dijo.
Aristegui también respondió preguntas sobre la censura y la libertad de prensa, las controversiales conferencias de prensa matutinas de la presidenta de México Claudia Sheinbaum y la debilitación institucional en su país.
Los enfrentamientos con distintos presidentes han acompañado su carrera.
La periodista explicó cómo Aristegui Noticias nació justamente tras intentos de silenciamiento por parte de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. En el 2011, una pregunta pública de Aristegui sobre un presunto problema de alcoholismo de Calderón desató una serie de presiones para que ofreciera una disculpa pública, a lo que se negó(opens in new tab).
Pero sería la investigación en el 2014 conocida como “La Casa Blanca de Peña Nieto” la que diera pie al conflicto que concluyó con la salida de Aristegui(opens in new tab) y su equipo de su ex emisora MVS Radio. Aristegui llevó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en busca de proteger la libertad editorial(opens in new tab) frente a los intereses de los propietarios de los medios.
Más recientemente, en julio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum mencionó a Aristegui en una de sus conferencias matutinas(opens in new tab), conocidas como “mañaneras”, y aseguró que nunca intentaría censurarla como otros expresidentes. Aristegui, en su respuesta pública a la presidenta(opens in new tab), dijo que la libertad de expresión era un derecho y no una concesión de ningún gobernante.
Con Alves, Aristegui discutió el rol de las mañaneras, una herramienta de comunicación creada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador(opens in new tab). Aristegui las describió como un sistema para imponer un discurso público.
“Tampoco es tan original porque forma parte del mismo guión”, dijo. “Esa mañanera y esa manera de los líderes políticos de tomar el micrófono y todos los días imponer agenda [...] utiliza todo el ecosistema comunicacional pagado con dinero público de radio, televisión, redes. Hay mucho dinero público que replica, magnifica, reproduce infinitamente el mensaje que después los propios medios no podemos evitar”.
Alves preguntó a Aristegui por el cierre del Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública(opens in new tab), que fue un organismo autónomo que garantizaba el acceso a la información pública y por años fue un modelo para la región. Para Aristegui, este es tal vez el ejemplo más claro y “tristemente una de las grandes pérdidas de México, pero no la única”. Aristegui también destacó afectaciones al Instituto Nacional Electoral y al sistema judicial.
“Estamos en un país que como en otros el guion se está cumpliendo”, dijo Aristegui. “Ese guion que dice hay que desarmar la institucionalidad democrática para crear un régimen totalitario, un régimen en donde nuestras libertades se achican. Y por eso el papel de los críticos y los periodistas tiene que ser más fuerte que nunca porque se requieren contrapesos cuando institucionalmente se han ido desarmando”.